7.10.14

Media Maratón Ciudad de Talavera 05.10.14

Sorpresa, y muy grata. He rebajado unos segundos mi marca en medio maratón hasta 1h y 22m pelaos. Para nada me lo esperaba.
Es cierto que he preparado esta carrera durante 6 semanas, pero sin gran pretensión. Más bien como excusa para rebajar el alto kilometraje del verano, que me hizo sentir lento y cargado.
Y también reconozco que me encontraba bastante en forma, pero no como para devorar un km tras otro al ritmo de 3:53 - 3:54 / km.
En realidad mi intención era salir a 4:00 y ver si conseguía aguantar ese ritmo hasta el km 15 o así. Luego, pues ya se vería.
En Talavera la mañana estaba espléndida, un poco calurosa para mi gusto. El circuito es muy llano a la par que revirado, con continuos cambios bruscos de sentido, de los de parar y volver a arrancar.
Carrera a dos vueltas. En la primera me voy aclopando a distintos grupos que me llevan cómodo. Ya veo que vamos a 3 cincuentaypoco. Por delante, uno que imagino será de mi categoría de edad, así que no freno, por no perderlo de vista.
Al acercarse el km 10 muchos aceleran, seguro se habían apuntado a una vuelta. Paso pues el 10 en 38:45 y de repente me veo prácticamente solo para la segunda vuelta. Apenas 2 corredores a la vista, a unos 100m. Uno es el que iba controlando. Me encuentro muy a gusto en estos ritmos, los km se me hacen cortos, así que, sin prisa pero sin pausa, voy recortando distancias.
Sobre el km 15 le doy alcance, pero al verme se pega como una lapa. También debe reconocerme como directo rival, pues en los cambios de sentido es fácil apreciar el aspecto de los demás corredores. Por delante no hay nadie de nuestra edad, y por detrás el siguiente transita algo distanciado.
Mi confianza va en aumento, vamos corriendo a la par o en relevos, difícil imaginar un compañero mejor. Y no será hasta el km 18, tras un tramo en ligera subida, cuando aparezcan las dificultades. Las pulsaciones suben y resulta difícil mantener un ritmo sub 4´ / km.
Pero ya falta poco, así que no será necesario sufrir demasiado para redondear una estupenda carrera. Seguimos mano a mano hasta la última recta, a falta del sprint. Gano por poquito, y al levantar la cabeza veo el reloj de meta que acaba de doblar el minuto 22. Madre mía, si encima he conseguido marca. Poco antes me había hecho a la idea de entrar sobre 22:30 aproximadamente. Por suerte los cálculos en carrera no son mi fuerte. Y el arreón final también ayudaría.
Felicitaciones y abrazos con mi compi de carrera, y en esas resulta que, en realidad, por poca cosa disputábamos, pues él era 5 años más joven. Mejor no haberlo sabido antes, la rivalidad nos ha benecifiado a los dos.
Contentísimo sobre todo con la marca, y también por la victoria en mi categoría de veteranos, me dedico, pues, a trotar, beber, llamar a los colegas para compartir mi alegría, animar en las carreras infantiles, así hasta la hora de la entrega de trofeos. Un pedazo de jarrón de cerámica, no importa que luego no sepa qué hacer con él.
Y nada más, ya había estado aquí hace unos pocos años y también entonces conseguí mejorar marca. Así que no puedo más que estar agradecido a los organizadores de esta carrera, sencilla y con un bonito ambiente.